La inversión en el sector inmobiliario se considera segura, rentable y de bajo riesgo, según Forbes, siempre y cuando se sepa elegir bien el inmueble a adquirir. En tales casos, se logran incluso utilidades de hasta 30% en un periodo promedio de tres años.
Otra gran ventaja de invertir en bienes raíces es que se destinan recursos a una inversión física que perdura ante los vaivenes económicos y políticos de las regiones.
A diferencia de los giros virtuales que, si no funcionan, se pierde la totalidad de lo aportado, en los bienes raíces obtenemos aquello por lo cual hemos invertido: un bien tangible. Y esa propiedad tiene un valor.
Ahora bien, ¿cuáles son lo tipos de inversión inmobiliarias?
- Comprar para alquilar.
- Inversiones pasivas.
- Crowdfunding inmobiliario.
- Inversiones turísticas.
- Flipping inmobiliario.
Comprar para alquilar.
Se trata de un modelo enfocado por lo general en el largo plazo.
Se puede optar por invertir dinero propio que se tenga disponible o solicitando un crédito bancario.
Además de la inversión inicial de adquisición de la propiedad, se debe considerar, en algunos casos, las reformas de acondicionamiento previo a poderla rentar. Y se requieren gastos de mantenimiento periódicos para mantenerla en óptimas condiciones.
Se trata de un modelo que necesitará tiempo y esfuerzo para poder arriendar la vivienda y encargarse de ella a lo largo del tiempo.
Inversiones pasivas.
Son aquellas que se realizan mediante equipos de inversionistas inmobiliarios o de un grupo inversor.
En este caso, se juntan fondos para realizar una inversión inmobiliaria y cada inversionista obtiene una parte de ganancias con poco esfuerzo.
Crowdfunding inmobiliario.
Del inglés: financiación colectiva.
Originalmente el crowdfunding ayudó a financiar proyectos sociales o artísticos.
Hoy en día, se utiliza mucho en el sector inmobiliario. Y muchos grandes promotores lo usan para sacar nuevos proyectos que requieren grandes inversiones.
Consiste en unir a muchos inversionistas. Y le permite incluso a un particular llegar a ser dueño de un inmueble sin la necesidad de afrontar los riesgos en solitario.
Inversiones turísticas
La tendencia hoy en día es viajar y recorrer el mundo para descubrirlo.
A nivel inmobiliario, abre la posibilidad de invertir en lugares que tienen un gran atractivo turístico. Permiten obtener una alta rentabilidad a corto plazo ya que los márgenes suelen ser mayores.
En este caso, es importante sin embargo estar atentos a las posibles nuevas leyes y restricciones para el desarrollo de esta actividad. En efecto, pueden implicar cambios muy acentuados en su operatoria.
Para este tipo de inversión, también es necesario dedicarle tiempo y esfuerzo para cuidarla y hacerla crecer.
Flipping inmobiliario.
Es un término estadounidense usado en economía y que significa:
“Comprar un bien para revenderlo obteniendo la mayor ganancia en el menor tiempo posibles”.
Consiste en comprar una vivienda barata que necesita una reforma y multiplicar su valor de mercado para después ponerla a la venta.
Es uno de los modelos de inversión más interesante porque es rápido y efectivo.